Reflexiones de un Parón

Pues aquí estamos de nuevo, tras un mes (o meses, la verdad, para que negarlo) en los que la actividad del blog ha estado muy pausada. Así que, plantado delante del teclado de forma prácticamente improvisada, me dispongo a sincerarme y ver que ha estado pasado. Estas son mis reflexiones.

Dos Formas de Hacer las Cosas

Siempre se ha dicho que hay dos formas de hacer las cosas: bien y mal. Bueno, yo lo veo de una forma diferente: o como dicen los demás, o a tu propia manera. Y esto a veces nos lleva a estar entre hacer las cosas como han de hacerse, porque así ha de ser, o hacerlo a tu modo, disfrutando todo el viaje. Y eso es algo que no se me va de la cabeza en los últimos meses.

Estoy de los Nervios

Como ya he mencionado, quiero volver a ser Desarrollador Freelance oficialmente. Con ello me refiero a poder generar ingresos de mis proyectos (hasta ahora no hay nada monetizado). ¿Y cómo hacerlo? En primer lugar, la legalidad vigente me obliga a darme de alta como autónomo para poder facturar, sin importar el importe del que se trate. A causa de esto, no dejan de aparecer por mi mente pensamientos de si será rentable, de si seré capaz de generar los suficientes ingresos para, como mínimo, pagar la cuota mensual. Ya ni hablemos de beneficios.

Esos pensamientos me llevan a reflexionar sobre si estoy preparado o no para dar el paso. Ya lo intenté hace unos años, y fue un rotundo fracaso. Y el miedo a que eso se repita, me ha hecho ir retrasando cada vez más el volver a ser Freelance. Siempre encuentro alguna excusa para dejar esa decisión a mi futuro yo. Y cuanta más información busco, más crece el sentimiento de no estar preparado.

Y eso es algo que siempre me ha pasado. Cada proyecto que he hecho, sin importar el ámbito al que pertenezca, me ha dejado el mismo sentimiento. Que no era lo suficiente bueno. Que no iba a gustarle a nadie. Y, siendo sincero, la poca realimentación que los mismos han recibido no ha ayudado a cambiar ese pensamiento. Entonces, ¿qué?

Lo Importante no es el Objetivo, sino el Camino

Me ha costado mucho, y tras todas estas reflexiones, finalmente he logrado mentalizarme a seguir con ello. Dejar de pensar tanto en los demás, en «el qué dirán», y simplemente hacer las cosas a mi manera, disfrutando y divirtiéndome en el proceso. ¿Será esto para bien o para mal? Nunca se sabe. Lo que para otros funciona, para mi no tiene por qué funcionar. Y si el intentar hacer las cosas de determinada forma, sólo me genera estrés, entonces lo mejor es no hacerlas.

Así que con este cambio de mentalidad, me preparo para comenzar una nueva etapa de mi vida. Una etapa en la que me centraré en proyectos que me divierta al llevarlos a cabo, no en proyectos «viables». Y, siendo sincero nuevamente, hay miedo. Mucho miedo. El miedo al fracaso siempre estará ahí, pero la experiencia siempre es buena, sin importar el resultado.


Hasta aquí la entrada. Disculpad por la chapa y la posible mala redacción de estas reflexiones. Como he comentado al principio, ha sido casi espontánea. Escrito y publicado, ya que si no seguramente la habría borrado >.<

Nos leemos.

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