Abrid Paso: Llega PONG – Historia de los Videojuegos

¿Cómo os va la cosa? Tras un pequeñito parón, retomamos la serie sobre la Historia de los Videojuegos. Dejamos atrás los computadores Mainframe, y vamos a empezar a adentrarnos en la industria arcade. Y como no, para hablar de los arcades, hay que empezar sí o sí por Pong. Y por cierto, ¿os gusta la nueva portada de la web? 😛

Inicios del Arcade

Hasta ahora, el acceso a los computadores estaba muy restringido, principalmente debido a su tamaño y coste, lo que ocasionaba que el acto de jugar a videojuegos estuviera reservado a estudiantes de ingeniería o a los asistentes a eventos donde estos participaran. Hubieron intentos previos de llevar los videojuegos al público en general, como por ejemplo la “Caja Marrón” de Ralph Baer (de la que hablaremos en próximas entregas), pero todavía eran algo anecdótico. No obstante, las cosas estaban a punto de cambiar.

Galaxy Game

Nos encontramos en el año 1971. SpaceWars! ha sido portado a multitud de sistemas, y se ha convertido en un gran éxito entre la comunidad de estudiantes. Y al igual que ocurrió con el Pinball, pronto llegó la pregunta: ¿y si hacemos que haga falta una moneda para jugar? Eso fue lo que se les pasó por la cabeza a Bill Pitts y Hugh Tuck, estudiantes de la universidad de Stanford. Haciendo uso del nuevo PDP-11/20, un computador con un precio relativamente económico (20.000$), comenzaron la fabricación de una máquina que pudiera ejecutar SpaceWars! de forma autónoma y mediante el uso de monedas. Decidieron bautizar la nueva versión como Galaxy Game, y la instalaron en el Coffe House de Tresidder Union.

Máquinas de Galaxy Game.

El juego fue muy bien acogido dentro del campus, llegando a formarse colas de hasta una hora para jugar, pero a un precio de 10 centavos por partida, no resultaba rentable. Por ello, en 1972, se mejoró para que con un único computador se pudieran ejecutar hasta ocho consolas simultáneamente. No obstante, la aventura no llegó más allá de la propia universidad.

Compupter Space

Aunque Nolan Bushnell y Ted Dabney tuvieron la misma idea, su ambición era mucho más grande. Ambos habían descubierto SpaceWars! durante su estancia en la Universidad de Utah, y vieron negocio en portar el juego a un sistema basado en monedas. Realizaron un primer intento en 1968. En lugar un computador potente, pero caro, como era el PDP-11/20, decidieron utilizar de base para la máquina el nuevo computador Data General Nova, cuyo coste era de tan solo unos 4.000$. No obstante, pronto se percataron de que la máquina no tenía la suficiente potencia. Fue en ese momento cuando decidieron que en lugar de utilizar un computador de propósito general para ejecutar su programa, construirían desde cero una máquina específica para ello.

Quizás demasiado futurista para mi gusto…

Para comercializar la nueva máquina, crearon la compañía Syzygy Engineering, y presentaron un primer prototipo a la empresa Nutting Associates. Este gusto, y en noviembre de 1971, tan solo dos meses después de la aparición de Galaxy Game, el primer Computer Space fue instalado en un bar cercano a la Universidad de Stanford, el Dutch Goose. Conputer Space fue un éxito en el entorno universitario, pero no acabó de gustar en bares y otros establecimientos por el estilo. A pesar de todo ello, la máquina llegó a vender unas 1200 unidades. En junio de 1972 cesaron su contrato con Nutting Associates y, debido a diversos problemas de derechos de autor con el nombre de la empresa, decidieron cambiar este por Atari.

PONG

Pong. ¿Quién no ha oído hablar de Pong? Seguramente sea el videojuego más conocido de la historia. Pong fue el primer título publicado por la nueva Atari, y su idea surgió a raíz de la asistencia de Nolan Bushnell a la demostración publica de la Magnavox Odyssey en mayo de 1971. Allí pudo probar uno de los juegos incluidos en la consola, Ping-Pong, y tras ello decidió contratar al ingeniero Alan Alcorn para trabajar en la versión arcade del mismo.

Recreativa clásica de Pong.

Pong fue el segundo intento de Bushnell de crear una máquina arcade, y, al igual que su predecesora, Computer Space, tampoco utilizaba un computador, sino que se trataba de una máquina construida específicamente para ejecutar el programa. En este caso, se trataba de un simulador de tenis de mesa, mediante una vista en 2D desde la parte superior del tablero. Además, el juego estaba pensado para dos jugadores humanos. ¿Lograría este el éxito deseado? Para comprobarlo, decidieron realizar una prueba en un bar de Sunnyville, en California. Concretamente, en el Andy Capp’s Tavern.

Una Noche para la Historia

29 de noviembre de 1972. Era miércoles. Para muchos, un miércoles más. Pero esa noche se instaló la primera máquina de Pong en el Andy Capp’s Tavern, el típico local de gente de clase trabajadora con máquinas de pinball en una esquina. Todo se trataba de una prueba para ver si el público que asistía a los bares estaba interesado en el juego. Hasta este momento, todos los videojuegos que habían salido fuera del ámbito universitario no habían llegado a ser muy rentables. ¿Sería este el caso de Pong? La cosa no pintaba bien, dado que, ese mismo día, Bushnell se había presentado en las oficinas de Midway (peso pesado dentro del mundo del pinball) para presentar la máquina, pero se la rechazaron por no disponer de un modo para un solo jugador.

La mala noticia llegó al día siguiente, cuando Bushnell recibió una llamada por parte del dueño del local. Al parecer la máquina se había estropeado, y los clientes se habían quejado por ello. El dueño le pedía que viniera a repararla en cuanto pudiera, porque al parecer estaba siendo muy popular. Que sorpresa se llevó cuando, al abrirla, un montón de monedas cayeron al suelo. ¡La máquina había dejado de funcionar porque el cajón para las monedas se había llenado!

Prototipo instalado en el Andy Capp’s Tavern.

El Éxito de Pong

Pong estaba generando cuatro veces más ganancias que la media del resto de máquinas. Este evento llevó a Bushnell a decidir que sería la propia Atari quien fabricaría y vendería las máquinas directamente, aunque de momento no disponían ni de financiación ni de equipamiento para ello. Tras recaudar las ganancias, y unirlas a sus ahorros, dividieron la suma por el coste de producir una máquina (280$), y llegaron a la conclusión de que podrían fabricar 13 de ellas. A Bushnell le pareció un mal número, así que al final fueron 12. Estas se vendieron con mucha facilidad, lo que permitió fabricar una segunda remesa de 50 máquinas más, que también se las quitaron de las manos. La demanda llegó a tal punto que Bushnell tubo que pedir un crédito de 50.000$ para ampliar el personal, y muy pronto había máquinas de Pong por todos lados.

Captura de Pong.

¿Qué hacía a Pong tan especial? A diferencia de Computer Space, Pong no poseía una curva de aprendizaje. Simplemente se trataba de desplazar verticalmente una “raqueta” por la pantalla mediante un dial giratorio, y golpear con ello una pelota. El primero en llegar a 11 puntos, ganaba. Simple. Cualquiera podía aprender a jugar apenas unos instantes después de acceder a la máquina por primera vez. Además, el factor multijugador ayudó a su popularidad, porque permitía competir contra tus amigos y divertirte mientras pasabas un rato bebiendo cerveza. Esto último resultó de importancia, ya que los usuarios alabaron su diseño compacto y liso: resultaba perfecto para dejar la cerveza mientras jugabas.

La Patente

Pero como suele decirse, la vida siempre te da una de cal y una de arena, o toda cara tiene su cruz. El gran éxito de Pong llamó la atención de Ralph Baer, creador de la Magnavox Odissey, máquina en la que se baso el juego. También lo hizo de Sanders Associates, quienes poseían los derechos de la licencia de la Odyssey. En abril de 1974, estos últimos, tras mucha presión, consiguieron convencer a Baer de querellarse contra Atari y todas aquellas compañías que habían desarrollado clónicos de Pong. Como base para la demanda, se servían de una patente de Baer de 1966 donde detallaba el diseño de la Odyssey y su juego de ping-pong. En un principio exigían una indemnización de 1.500.000$, pero finalmente, tras un acuerdo, la suma se redujo a 700.000$, más los derechos de los productos desarrollados por Atari durante el siguiente año. Para las compañías de clónicos, la cosa quedó en el pago de licencias de uso.


En mi opinión, considero a Pong como el videojuego más importante de la historia, ya que logró hacer rentable económicamente a los videojuegos, y gracias a ello, el nacimiento de la industria propiamente dicha. Además, su fama llegó a tal punto que iba preinstalado en la mayoría de consolas de las primeras generaciones, y hasta en muchos televisores. , has leído bien, televisores. Esa es su importancia. ¡Nos leemos!

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